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Posts by Libros


—Y a ti, Esperanza, ¿se te quitó el mal tuyo? —interrogó volviéndose a su prima.



Esperanza y Ventura, de Emilia Pardo Bazán

2 years ago 54 2 2 0


(

Con intención y rehaciéndose

). El aire helado, que clava agujas sobre los pulmones y para el corazón.



Mariana Pineda, de Federico García Lorca

2 years ago 27 0 0 0


—Eres valiente —dijo Martens—. Otro hombre en tu lugar se hubiera estremecido de horror y miedo.



Un Idilio Nihilista, de Vicente Blasco Ibáñez

2 years ago 29 3 0 0


Las mujeres, apretando sus senos contra las espaldas de los hombres,
deslizaban un brazo desnudo hacia la mesa: nadie se estremecía al
contacto de la carne bella; no eran mujeres ni hombres, eran puntos, «No
va más…».



Baccarat, de Rafael Barrett

2 years ago 18 3 0 1


Cosa que fué y que vive aún, y presta servicios y, por lo tanto,
continúa “siendo” para los demás, habiendo cesado de ser para él mismo.



El Mancarrón, de Javier de Viana

2 years ago 17 2 0 0


Faltaban dos para el número «veintitrés», que anunciaba el programa;
pero esto consistía en que aquella mañana se había conmutado la pena a
dos mujeres en pago de ciertas revelaciones que habían hecho a la
Inquisición.



El Rey se Divierte, de Pedro Antonio de Alarcón

2 years ago 7 2 0 0


La nación está constituída federalmente. Los estados son autónomos.
Reconocen la autonomía federal de los distritos y su independencia del
poder político del Estado, en todo lo concerniente a su régimen
económico y administrativo.



Prosa Política, de Rubén Darío

2 years ago 3 0 0 0
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Me espantó la pregunta, temiendo que la oyese el aludido; tapé la
boca con una mano al rapaz, que saltó de un brinco al andén, y respondí
al propio tiempo en voz alta, con intento de que lo oyera el desdichado:



El Reo de P..., de José María de Pereda

2 years ago 2 0 0 0


—Eso es el fuego de la pasión que calcina el papel —objetó la optimista Niní.



El Anacronópete, de Enrique Gaspar y Rimbau

2 years ago 3 0 0 0


Carmaux se había puesto bruscamente en pie, viendo una sombra aparecer bajo el castillo.



Morgan, de Emilio Salgari

2 years ago 3 0 1 0


El oso en estos pueblos aburridos es propiedad ideal de la comunidad,
casi, casi corre con él el Ayuntamiento. Todas miran a todos, y
viceversa.



El Oso Mayor, de Leopoldo Alas

2 years ago 1 0 0 0


“No me interesa, porque verás, tengo a mi suegra siempre delante”.



La Mujer del Almacén, de Katherine Mansfield

2 years ago 1 0 0 0



Coro.


Que toma la vizcainita

que toma la vizcainá»




Pasa-Calle, de José María de Pereda

2 years ago 0 0 0 0


tened manos más inteligentes, tendedlas hacia una felici­dad más
profunda, hacia una infelicidad más profunda, ten­dedlas hacia algún
dios, no hacia mí:



Así Habló Zaratustra, de Friedrich Nietzsche

2 years ago 4 0 1 0
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—¡Seguro que es Rip Van Winkle! ¡El mismo,
en cuerpo y alma! ¡Bien venido al pueblo, viejo
vecino! Decidnos, ¿dónde habéis estado metido
estos largos veinte años?—



Rip Van Winkle, de Washington Irving

2 years ago 0 0 0 0


¿Que el amor es mentira? No importa. En todo
caso, es en la vida del hombre lo que es el azul en el cielo y en los
mares; mentira, pero la más encantadora y bella de las mentiras.



Azul Pálido, de Manuel Díaz Rodríguez

2 years ago 4 2 0 0


—Soy un combatiente, Señor... Sin armas no sé pelear.



Las Armas del Arcángel, de Emilia Pardo Bazán

2 years ago 3 1 0 0


Cuando se hizo de noche, dejé la ciudad de los muertos.



Dies Irae, de Leónidas Andréiev

2 years ago 0 0 0 0


¿Quién calmará mi dolor?

¿Quién enjugará mi llanto?

¿No habrá alivio a mi quebranto?

¿Nadie escucha mi clamor?




El Diablo Mundo, de Jose de Espronceda

2 years ago 4 0 0 0


Cuando reflexiono, comprendo lo peculiar de aquella amistad. Uno
era Lloyd Inwood, alto, esbelto, de magnífica contextura, nervioso y
moreno. El otro, Paul Tichlorne, alto, esbelto, de magnífica contextura,
nervioso y rubio.



La Sombra y el Relámpago, de Jack London

2 years ago 0 0 0 0


—No me preguntes esto —respondió el otro—. Yo no tuve arte ni parte
en ello; además, he de guardar silencio, master Dick. Porque, mira: de
las cosas propias puede hablar un hombre, pero de rumores y habladurías
no. Pregúntaselo a sir Oliver... o a Carter, si quieres; pero no a mí.



La...

2 years ago 0 0 0 0
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—¿De modo que esa señora?…—replicó el tío haciendo resbalar la yema
del dedo pulgar sobre la del índice.



La Espuma, de Armando Palacio Valdés

2 years ago 0 0 0 0




«Blanco y Negro», núm. 603, 1902.




La Cruz Negra, de Emilia Pardo Bazán

2 years ago 0 0 0 0


—¡Dame el revólver, yo le mato!



La Hermana San Sulpicio, de Armando Palacio Valdés

2 years ago 0 1 0 0


—No hay pa tanto, hombre; no hay pa tanto.



Horno, de José de la Cuadra

2 years ago 0 0 0 0


Pero el soldadito se hizo el sordo.



El Soldadito de Plomo, de Hans Christian Andersen

2 years ago 1 0 0 0




Los Panes de Centeno, de Anatole France

2 years ago 0 0 0 0


Echeloría fue a Málaga varias veces, con su padre y con su novio, a
recorrer dichas tiendas y a comprar galas para el suspirado día del
casamiento.



El Bermejino Prehistórico, de Juan Valera

2 years ago 0 0 0 0


Se levantó bruscamente y se fue.



¡No Hay Perdón!, de Leónidas Andréiev

2 years ago 0 0 0 0


. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .



El Hombre Único, de Nilo Fabra

2 years ago 0 0 0 0
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