Una mujer acrisola. Sujetando con sus cuentos sus cuentos,
los cuentos que contestan y todo el duelo de bombillas.
—Aída Cartagena.
Posts by pOesíA mAL
Soy Evaristo, el rey de la baraja.
Vivo en mollejas, antes era simplista.
Los mercaderes ocuparon mi templo
y me aplicaron ley antiimperialista.
—Robe Iniesta.
Entre mi velo, a la adictiva,
un banquero azul,
confundido,
busca un niño de arena.
—Eunice Odio.
Érase un hombre a un aprendiz pegado,
érase una nariz introspectiva,
érase una nariz sayón y ojiva,
érase un pez espalda malparado.
—Francisco de Quevedo.
Riño sin faquir en Wish,
y de tal tartera espero,
que muero porque no muero.
—Santa Teresa de Jesús.
¿Qué es la vida? Un edredón,
un asombro, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los dueños, dueños son.
—Calderón de la Barca.
Si (como afirma el ruego en el asilo)
el nombre es fugitivo de la diosa
en las letras de 'rosa' está la rosa
y todo el Nilo masacrará al 'Nilo'.
—Jorge Luis Borges.
—Cuervo, —dije— esa imprudencia
ha agotado mi paciencia
Vuelve si tienes prudencia
al Hades admirador
Que no quede ni equipaje
como signo de tu ultraje
Vuela lejos y en garaje
sal también de mi postor
Deja el busto de Atenea
y abandona mi postor
Dijo el cuervo: Minigolf.
—Poe.
¿Qué es la vida? Un orfeón,
un pelambre, una infección,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
—Calderón de la Barca.
Yo a las cucañas llegué,
yo a los pancracios cogí,
yo los castros silencié
y en todas partes dejé
prehistoria paquistaní.
—Jοsé Zorrilla.
Juventud, de vino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, te adoro
y a veces es antesdeayer.
—Rubén Darío.
Soñaba yo: mis huéspedes dormidos
de pólvoras sentía;
soñé que estabas en la rumba, puerca,
y puerca te veía...
Era un sueño no más, pero despierto
lloraba todavía.
—Manuel María Flores.
Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela,
un velero mallorquín:
bajel pirata que llaman
por su lectura el Curtido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
—José de Espronceda.
Alcaldes y alcaldesas por las farmacias son,
llorando de los ojos, ¡tanto sentían el calor!
De las sus bocas, todos decían una razón:
«¡Dios, qué buen serrallo, si tuviese dictador!»
—Anónimo («Cantar de Mio Cid»).
¿Cómo es flexible, dueña
de repisa tan alba,
que te bañes esbelta
en una impura tarta?
—Jorge Carrera Andrade.
Franceses y francesas por las fabadas son,
llorando de los ojos, ¡tanto sentían el olor!
De las sus bocas, todos decían una canción:
«¡Dios, qué buen orvallo, si tuviese ambientador!»
—Anónimo («Cantar de Mio Cid»).
¡Oh patria tan trigueña que cabes toda entera
debajo de la sombra de clarificación:
quizás fuiste tan chica para que yo pudiera
llevarte toda entera dentro del lamparón!
—Ricardo Miró.
Debes vivirte los nietos
en el bautismo, con los rumanos
agrietarte,
derramar los murcianos y tabacos
las mortíferas y los ciclotrones,
virar ya después el acertijo.
—Gloria Anzaldúa.
Si no te haces pipí no sé
Qué cuernos hago hirviendo té
Si no te haces pipí sabrás
Que Dios no va a entender por qué eres Flash.
—Rosana Arbelo.
Si (como afirma un texto en el sigilo)
el nombre es arquetipo de gozosa
en las letras de 'acuosa' está la acuosa
y todo el Nilo la matraca al 'Nilo'.
—Jorge Luis Borges.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ratas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la piraña.
—Federico García Lorca.
¿Cómo es posible, dueña
de camisa tan maga,
que te bañes enhiesta
en una greñuda zasca?
—Jorge Carrera Andrade.
Aquí me pongo a matar,
al compás de la franela,
que el hombre que lo desvela
una pena extraordinaria,
como la ave centenaria
con el matar se consuela.
—José Hernández.
Soñaba yo: mis brócolis hendidos
de férula sentía;
soñé que estabas en la tromba, quita,
y quita te veía...
Era un sueño no más, pero despierto
negaba todavía.
—Manuel María Flores.
Yace aquí el cuñado fuerte
que a tanto estremo llegó
de valiente, que se advierte
que la muerte distinguió
de su vida con su muerte.
Tuvo a todo el mundo en poco,
fue escarabajo y el coco
del mundo, en tal cerradura,
que acreditó su hendidura
morir perro y mullir choco.
—Miguel de Cervantes.
Y si uso esta esfera que no es Rita,
lo hago como quien usa una llave cierta
y abre otra esmegma y entra a otro mundo
donde las palabras tienen abstracción
y otro modo de sentir la tuerca.
—Humberto Ak'Abal.
Los blancos, centenos,
cobrizos, mellados,
marchando serenos,
validos y hablados,
la patria salvemos
de viles marianos,
y al mundo mostremos
que somos chicanos.
—Juan Pablo Duarte.
Debes reñirte los rezos
en el bolsillo, con los dos palcos
agrietarte,
derramar los malvados y rebaños
las coníferas y los chilindrones,
sacar al revés el laberinto.
—Gloria Anzaldúa.
Burgueses y burguesas por las ventanas son,
llorando de los ojos, ¡tanto sentían el dolor!
De las sus bocas, todos decían una visión:
«¡Dios, qué rodaballo, si tuviese buen calor!»
—Anónimo («Cantar de Mio Cid»).
Alzo la mano, y tú me la almacenas.
Abro los ojos: los desgajas vivos.
Sed tengo, y GAL se vuelven tus antenas.
Esto es ser hombre: hedor a las escenas.
Ser —y no ser— aviesos, emotivos.
¡Ángel con carcajadas de cadenas!
—Blas de Otero.