Cita de Jesús Tusón en la que se lee: "Ante las dificultades que implica la definición de lengua, hay quienes son muy expeditivos y afirman, no sin alguna dosis de razón, que una lengua no es otra cosa que un dialecto que tiene el apoyo de un ejército de tierra, mar y aire. Esta idea podría ser incluso luminosa sino fuera porque le falta un elemento esencial: los ideólogos de la lengua, que son los acompañantes imprescindibles de la la milicia (real o metafórica)".
Entonces, si tenemos un consenso social absoluto y un marco legal para desarrollarlo, ¿por qué no se ha hecho nada para avanzar en ese sentido?
La respuesta es fácil: porque hay una ideología lingüística orientada en la dirección opuesta. Y apoyada por pocas personas, pero bien posicionadas.